Con motivo de la celebración del  Día Mundial contra la Violencia de Genéro, la  Asociación el Parto es nuestro ha lanzado la campaña campaña Nuestro cuerpo no es un juguete para denunciar que las mujeres seguimos sufriendo violencia obstétrica.

La Organización Mundial de la Salud reconoció en 2014 la existencia de Violencia Obstétrica en el documento Prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención al parto en centros de salud.

En esta declaración se reconoce que: “En todo el mundo, muchas mujeres sufren un trato irrespetuoso y ofensivo durante el parto en centros de salud, que no solo viola los derechos de las mujeres a una atención respetuosa, sino que también amenaza sus derechos a la vida, la salud, la integridad física y la no discriminación.”

¿Qué es Violencia Obstétrica?

Según explica la Asociación el Parto Nuestro violencia obstétrica es

  • La falta de respeto por la intimidad de la mujer y la intromisión en su privacidad, física y emocional. (Tactos vaginales practicados indiscriminadamente y por varias personas seguidas o presencia en el parto de personal más allá de lo imprescindible).
  • Amenazas o chantajes y como:“si no accedes a la inducción no te atenderemos más”, “, “no grites que asustas a las demás”  o inmovilizar  a la mujer durante el parto y cesárea (a mí me ocurrió esto en mi tercera cesárea, que fue programada, me sujetaron las manos, y la verdad que esto me agobió bastante, pero tranquilas, en la mayoría de los hospitales ya no se hace esto y si lo hicieran, tenéis derecho a pedir que no lo hagan).
  • La práctica de intervenciones lesivas o maneras innecesarias, contra toda evidencia científica. (Maniobra de Kristeller – empujar con los puños o el antebrazo la parte superior del útero-, episiotomía de rutina, impedir la libertad de movimientos, cesáreas innecesarias y abuso del parto instrumental, separación madre e hijo sin justificación médica, etc).
  • La infantilización y la invisibilización durante el embarazo, parto y posparto, es decir tratar a la mujer como un mero “recipiente” sin poder de decisión o elección sobre su cuerpo.

La Violencia obstétrica en cifras 

Según la Asociación el Parto es nuestro, todavía hay un porcentaje alto de episiotomías, partos instrumentalizados, maniobra de Kristeller, inducciones sin justificación médica, cesáreas innecesarias, separación de madre y recién nacido.

Cesáreas innecesarias

En España, según datos del INE en 2015 un 26,66% de los partos fueron por cesárea. La Organización Mundial de la Salud  (OMS) establece que el número de cesáreas debería estar entre el 10 y el 15% por lo que, como mínimo, hay un 11% de cesáreas que fueron practicadas de manera innecesaria, es decir 49.000 mujeres y bebés sometidas a una cirugía mayor sin justificación médica.

Inducciones excesivas

La media española de inducciones de parto está en 19% del total de parto, cuando la OMS recomienda no superar el 10%.  Esto demuestra que todavía, a pesar de que los hospitales siguen una tendencia para humanizar los partos, todavía hay muchos partos que se inician antes de tiempo sin razón médica que lo avale, unos 39.000 al año, teniendo en cuenta los nacimientos del 2015.

Abuso de la episiotomía

Respecto a la episiotomía, en 2015 se realizaron el 41% del total de partos. Como la OMS recomienda no superar el 15%, según el parto es nuestro de las 176.000 realizadas, 113.000 no tendrían que haberse llevado a cabo.

Demasiados partos instrumentales

El parto instrumental (que requiere  ayuda como fórceps o ventosa) afectó a un 20% de los partos, cuando la OMS recomienda que no superen el 15%. Esto supone que 21.000 partos fueron instrumentales sin que fuera necesario, con el riesgo que supone esto para madre e hijo.

Todavía se sigue separando a la madre y el bebé

En 2015, en 125.000 partos se separó a madre se separó a madre e hijo, de forma que no se respetó el tiempo que deben estar piel con piel tras el nacimiento, sabiendo que la separación del recién nacido es de las situaciones que más temen las mujeres que van a dar a luz.

La OMS dice que este contacto ininterrumpido debería estar en más del 80% de los partos, mientras que en España la media es del 50%.

Esperemos que ante todos las mejoras que se han ido produciendo hacia el parto respetado y la cesárea humanizada, a lo largo de este año, las cifras de 2017 estén más en consonancia con las recomendaciones de la OMS.

Fuente: Asociación el Parto Es Nuestro

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