Está demostrado que el agua caliente alivia el dolor de las contracciones de parto. Por ello, gracias al  proceso de humanización del parto que se está realizando en la sanidad pública, los paritorios de los hospitales públicos españoles se están equipando con duchas y bañeras. Y muchos centros privados también se han sumado a esta corriente Esto ocurre así porque muchas embarazadas demandan un parto no intervenido, sin analgesia epidural, y el agua caliente puede ser una ayuda en estos casos.

Ventajas de la dilatación en el agua

Los estudios que se han realizado hasta ahora reconocen las ventajas  que puede tener hacer la dilatación en el agua:

  1. Alivia el dolor.
  2. Acorta la duración del parto.
  3. Reduce el uso de la epidural.

Sin embargo, las opiniones son contradictorias respecto al expulsivo, ya que no hay suficientes ensayos clínicos sobre el tema. Por ejemplo, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos lo desaconseja en un artículo publicado a finales de 2016 en la Revista Obstetrics &Ginecology. Y la guía NICE, elaborada por Instituto Británico de la Salud, también lo cuestiona.

En España, de momento la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (puedes ver el informe pinchando aquí) recomienda no finalizar el parto en el agua porque no se ha visto que haya beneficios. No obstante, algunos hospitales públicos ya están ofreciendo el expulsivo dentro del agua, porque las embarazadas lo piden. Ahora bien, en estos centros  el expulsivo solo se lleva a cabo cuando la embarazada cumple unos requisitos muy estrictos.

Por ejemplo, en el Hospital de Torrejón de Ardoz (Madrid), el primer hospital Público de la Comunidad de Madrid que incluyó el parto en el agua como una modalidad más que pueden escoger las mujeres para dar a luz (que está siendo muy demandada) ofrece a las futuras madre la posibilidad de llevar a cabo tanto la dilatación como el expulsivo. Para ello se realiza una monitorización intermitente durante todo el proceso. Si todo va bien, se da a la madre la posibilidad de finalizar el parto en la bañera. Pero si el bebé no sale en dos pujos, se saca a la madre del agua.

Ventajas del expulsivo en el agua

Los expertos que defienden el expulsivo en el agua argumentan que

  • En la madre, el agua caliente ayuda a la distensión del periné: no hace falta hacer episiotomía y los desgarros son muy pequeños.
  • Para el bebé, el agua es una buena transición al nacer, porque ha estado nueve meses sumergido en un medio líquido y sale a un medio líquido.

Requisitos para dar a luz en el agua

Para poder realizar la inmersión en el agua, la embarazada debe cumplir estas condiciones:

  • Tener un embarazo y parto de bajo riesgo hasta el último momento
  • Estar sana y no tener antecedentes de enfermedades ni cesáreas previas (por el riesgo de rotura uterina).
  • Que el parto no sea prematuro y que sea de un único bebé colocado en posición cefálica.
  • Que el parto esté ya establecido, con contracciones regulares y una dilatación de al menos 4-6 cm).
  • Si surgen complicaciones,tendrá que abandonar la bañera.

Las mujeres que eligen el parto en el agua suelen prepararse de forma específica durante el embarazo. Conviene consultar con la matrona cuál es la mejor forma de afrontar el parto en el agua.

Imagen cedida por el Hospital de Torrejón de Ardoz, Madrid.

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