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Después de 16 semanas compartiendo las 24 horas del día con tu bebé, o algo más si has conseguido alargar la baja maternal sumándole las vacaciones o el permiso de lactancia, o has pedido una excedencia, llega el momento de volver a trabajar y dejar al bebé en manos de otra persona.

Tanto si se trata de la guardería, la abuela o una cuidadora, conviene preparar al bebé (y también al cuidador) unos días antes. Es fundamental que el cambio no resulte muy brusco para el bebé y, además, hay que evitar que la vuelta al trabajo coincida con otro cambio importante como un cambio de casa o habitación, el nacimiento de otro hermano, el destete, etc.

De hecho, en las guarderías suelen establecer unos días de adaptación, en los que el bebé se queda durante pocas horas (el primer día una hora, el segundo tal vez dos…), para así poder conocer mejor sus costumbres y comentarlas con los padres cuando le van a recoger. Lo ideal es hacer esta adaptación antes de volver al trabajo para poder observar así cómo va reaccionando el bebé.

Si le van a cuidar los abuelos, la preparación suele ser más sencilla porque ya suelen conocer las costumbres del bebé y este les conoce a ellos. Aún así, es conveniente que, al menos en la semana previa, pasen más a menudo por casa (o lleves al bebé más a menudo a la suya si le van a cuidar allí) y, sobre todo, que el bebé y abuelos empiecen a pasar ratitos solos, sin la presencia de mamá, especialmente si esto no ha ocurrido antes.

¿ Y si le dejo con una cuidadora?

Si le va a cuidar una persona ajena a la familia, es importante que conozca antes al bebé y que pase tiempo con él, al menos en la semana previa, para que vaya conociendo sus costumbres: cómo le gusta dormir, cuál es su juguete favorito, cómo calmarle, dónde se guarda cada cosa del niño, dónde está el botiquín… Para no olvidarse de nada, lo más práctico es apuntarlo todo por escrito.

Así, tú podrás observar cómo actúa la cuidadora con el bebé y cómo reacciona tu hijo y, si todo va bien, te irás mucho más tranquila a trabajar. Y si no fuera bien, tendrás un margen de tiempo para  buscar otro cuidador.

Para que el bebé perciba que la cuidadora es una persona de tú confianza, conviene que esté contigo mientras le cambias el pañal o  le das de comer. Y una vez que el bebé se haya habituado a su presencia, conviene que se empiece a ocupar ella de sus cuidados en tu presencia. Si es posible, en esta semana previa, también conviene dejar al bebé solo ratitos con la cuidadora para que el día que vuelvas al trabajo esté  habituado a estar solo con ella.

Normas claras para la cuidadora

Cuando el bebé se queda con una cuidadora en casa, es importante fijar por adelantado todas las normas de convivencia y costumbres de la casa y las rutinas del bebé. Para hacerte una idea de la cantidad de cosas que conviene dejar claras, puedes consultar el formulario de ingreso que propone Babysits una plataforma que pone en contacto a padres y niñeras.

Como se sugiere en este formulario, son muchas las cosas que conviene dejar claras, desde el principio, desde qué debe hacer la niñera si alguien llama por teléfono o los rituales para que el niño se duerma hasta a qué vecinos pedir ayuda en caso de necesidad…

Consejos para separarse del bebé

  • Cuando te vayas a trabajar, despídete del bebé y no salgas a escondidas o aprovechando que está despistado. Aunque sea pequeño, conviene explicarle que te vas unas horas a trabajar y que volverás después de la comida o la merienda (los bebés no entienden de horas pero sí rutinas).
  •  Intenta no alargar la despedida, decir adiós, volver a entrar… etc. Es importante que le sonrías al decir adiós y que le transmitas tranquilidad.
  • Suele ayudar dejarle objeto de consuelo, su manta favorita, un peluche o un pañuelo que huela a ti.

Mantener la lactancia materna

Si le das el pecho y quieres mantener la lactancia exclusiva hasta los seis meses tendrás que sacarte leche para que se la ofrezcan en tu ausencia. Puedes empezar un par de semanas antes (para acostumbrar el pecho a la forma de extracción y tener una pequeña reserva pues al principio sale menos cantidad).

Algunos bebés solo quieren la leche que sale del pecho y prefieren no tomar nada mientras mamá no está. No hay que agobiarse por ello ni obligarles a tomar biberón. Cuando vuelve la madre compensan mamando más.

Si tu bebé ya tiene seis meses puedes empezar a introducir la alimentación complementaria en tu ausencia y ofrecerle por ejemplo los cereales (arroz hervido con aceite de oliva) o la fruta.

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