En los últimos años ha aumentado el número de personas que optan por una dieta vegetariana y que incluyen a sus hijos en este tipo de alimentación y también el número de adolescentes y jóvenes que piden a sus padres seguir este tipo de dieta (en mi entorno conozco varios casos de chavales que se han hecho vegetarianos al alcanzar la mayoría de edad).

Según datos facilitados por la Asociación Española de Pediatría (AEP), se calcula que  entre el 1,2 y el 1,5%de la población de España sigue una dieta vegetariana.

Una dieta vegetariana o vegana mal planificada, como cualquier otro tipo de dieta desequilibrada, puede tener consecuencias negativas sobre la salud y más riesgos en el caso de niños y adolescentes que todavía están creciendo.

Por evitar las carencias alimenticias que las tipo dietas vegetarianas o veganas pueden suponer en la infancia y juventud, el Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP ha elaborado unas recomendaciones que se han publicado en la revista Anales de Pediatría.

Antes de dar una dieta vegetariana en un niño o adolescentes conviene consultar al pediatra

Los estudios realizados con niños y adolescentes vegetarianos muestran que su crecimiento y desarrollo está dentro del rango normal, aunque existe una tendencia a presentar un menor índice de masa corporal.  Según explica el doctor José Manuel Moreno Villares, de Nutrición y Lactancia Materna de la AEP  “Es muy importante que los padres conozcan los nutrientes que se han de complementar cuando los hijos siguen una dieta vegetariana. Por ello, antes de incluir a los niños en una dieta restrictiva, es  recomendable acudir a la consulta del pediatra para valorar si la dieta cumple con los estándares nutricionales necesarios para un buen desarrollo y, en caso necesario, suplementarla de manera correcta”.

Las dietas vegetarianas son ricas en fibra, magnesio, hierro férrico, ácido fólico, vitaminas C y E, ácidos grasos poliinsaturados n-6, carotenoides, flavonoides y otros fitoquímicos y antioxidantes. Pero, sin embargo, son más bajas en grasa total, ácidos grasos polliinsaturados n-3, colesterol, yodo, zinc, hierro ferroso y vitaminas B12 y D. Según explica el experto: “El riesgo de deficiencias es mayor en las dietas más restrictivas, en especial en la dieta vegana que excluye cualquier producto de origen animal”.

En el artículo publicado en Anales de Pediatría, se explica que los niños vegetarianos tienden a consumir más frutas y verduras y menos dulces, aperitivos salados y grasas saturadas, existe el riesgo de que consuman en exceso algunos alimentos con baja densidad nutricional y por ello es necesario  “planificar este tipo de dietas y suplementarlas de manera correcta»

Qué suplementos puede necesitar un niño vegetariano

Proteínas

El aporte de proteínas puede ser suficiente si la dieta incluye una variedad amplia de alimentos de origen vegetal ricos en proteínas.

No obstante, como, en general, la calidad proteica de los alimentos vegetales es inferior a la de los alimentos  de origen animal (en especial la leche y el huevo), hay que asegurarse de que se consuman diariamente alimentos ricos en proteínas (legumbres, frutos secos y semillas) y que se combinen las diferentes  fuentes de proteínas. En este sentido, la soja y sus derivados (tofu, tempeh, análogos de carne), y  los pseudocereales, como la quinoa y el amaranto, pueden ayudar a garantizar un adecuado balance de aminoácidos.

Hierro

Aunque es cierto que en algunos productos vegetales tienen alto contenido en hierro, al tratarse de hierro en su forma no-hemo, la absorción es más difícil. “Por ello, se recomienda consumir alimentos ricos en vitamina C en cada comida para favorecer la absorción del hierro.

Yodo

La sal yodada, los vegetales de origen marino y algunos alimentos a base de cereales son la mejor fuente de yodo de las personas veganas. En el caso de los vegetarianos, también lo son los lácteos y la yema de huevo. El doctor Moreno Villares explica que “Las algas (wakame, kombu, alaria, nori, etcétera), que se usan mucho en las dietas vegetarianas y veganas, pueden ser una fuente importante de yodo, pero  también lo son de arsénico, por lo que deben usarse con precaución en lactantes y niños pequeños».

Vitamina B12

La vitamina B12 no se encuentra en los alimentos de origen vegetal. Los alimentos fermentados o las semillas marinas no pueden considerarse una fuente de vitamina B12 fiable.  Por ello, es experto indica que “el suplemento de vitamina B12 oral es imprescindible para todas las personas vegetarianas y veganas y que  incluso en ovolac-tovegetarianos o en personas que consuman habitualmente alimentos fortificados, una dosis semanal de refuerzo es la mejor forma de garantizar niveles óptimos de esta vitamina.

Precauciones con los adolescentes vegetarianos

El Comité de Nutrición y Lactancia Materna hace especial hincapié en vigilar las dietas vegetarianas en la adolescencia, ya que en esta etapa la necesidad de nutrientes es mayor, en particular de proteínas, hierro, zinc y calcio. “Es importante asegurarse de que los adolescentes vegetarianos y veganos consumen legumbres y sus derivados a diario, ya que son el grupo de alimentos que más van a contribuir al aporte de estos cuatro nutrientes”, asegura el doctor.

Para garantizar una buen ingesta de calcio, en el documento publicado por la AEP se recomienda incluir  en la dieta los siguientes grupos de alimentos:

  1. Un par des raciones de lácteos o de bebidas vegetales enriquecidas con calcio al día.
  2. Al menos 3-4 raciones por semana de verduras ricas en calcio y bajas en oxalates.
  3. Unas 2-3 raciones por semana de tofu, eligiendo variedades cuajadas con calcio.
  4. una ración al día de frutas, frutos secos o semillas ricos en calcio (almendras, sésamo, higos, chía, dátiles, naranjas…).

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