El pecho es una de las partes del cuerpo que más cambia cuando tenemos un hijo, crece de golpe en el embarazo (puede aumentar hasta tres tallas) y puede crecer aún más cuando empieza a producir leche durante la lactancia.

Cuando dejan de dar el pecho, sobre todo después de una lactancia prolongada, muchas madres tienen la sensación de que el pecho les ha encogido, pero no solo respecto al volumen que ha ido alcanzando sino al que tenían antes del embarazo.

Por un lado, con el destete, el volumen del pecho se reduce bruscamente. Pero no solo se trata del volumen: la forma y el tamaño del pecho también cambia, y sobre todo su firmeza. Los cambios de volumen que ha sufrido el pecho a lo largo del embarazo y el posparto puede hacer que parezca caído.

El pecho encoge, pero es temporal

La variación de tamaño después de la lactancia se debe también a la pérdida de grasa que hay entre los tejidos de la mama. Cuando la madre amamanta durante mucho tiempo, el pecho utiliza esta reserva de grasa para producir la leche y por eso la madre lo nota más pequeño.

Pero no hay que alarmarse, después del destete, con una alimentación equilibrada, los depósitos se vuelven a formar en poco tiempo y el pecho recupera su forma.

Si el pecho cambia después de tener un hijo, no es por la lactancia sino por los cambios que sufre en el embarazo.

Cómo ayudar al pecho a recuperar su forma

  • Usa un sujetador que ofreca un buen soporte sin apretar, mejor de algodón, hasta que el pecho recupere su tamaño y firmeza.
  • Viene muy bien hacer ejercicios pectorales varias veces al día. Por ejemplo: eleva los brazos a la altura de los codos y aprieta las palmas de las manos una contra otra y mantener la presión 10 segundos.
  • Si lo resistes, termina la ducha diaria con un chorro de agua fría en cada pecho durante uno o dos minutos. Esto da firmeza al pecho y alivia las molestias que pueden aparecer durante el destete. Si la opción ducha fría te resulta muy dura, pasa un cubito de hielo envuelto en tela por el pecho.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Dar el pecho puede aliviar el dolor de la cesárea 

La leche materna les ayuda a acoger con más agrado las verduras (si tú las tomas)

Los problemas de la lactancia (grietas, mastitis…) tienen solución

Vuelta al trabajo: cómo mantener la lactancia

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies